Beso de sangre

vamSus ojos transparentes la miraron. Unos ojos que iluminaban la absoluta oscuridad de la noche. Ella no podía apartar la mirada, estaba como hipnotizada por la belleza pálida de un rostro perfecto. No sabía quién era o qué era, solo notaba que era irresistiblemente hermoso. Su ropa era tan elegante como los movimientos de su cuerpo.

Él se acercó lentamente y ella seguía inmóvil, no podía moverse, tampoco lo pretendía. Solo esperaba que él rozara su cuerpo con las delicadas manos adornadas de anillos principescos. La distancia era ya tan corta que sus labios se rozaron, y en ese momento él pudo notar la sangre que corría revolucionada por las venas que se manifestaban azuladas a través de la fina piel femenina. Ella se dejó llevar por el placer inmenso que recorrió su cuerpo y le ofreció su cuello. Él abrió su boca y dos colmillos blancos perforaron fácilmente la delicada piel de la mujer. Pero no quiso seguir con aquello, y en el momento justo, sus labios y sus colmillos teñidos de rojo intenso, se apartaron lentamente. Ella abrió los ojos, que habían permanecido cerrados mientras se completaba la transformación, y le suplicó con la mirada que continuara hasta el éxtasis final. Él accedió, concediéndole así una vida eterna llena de oscuridad, de locura y de lujuria sin fin.

Comments are closed.