Carmen Divina. «Tornarem»

Mi equipo ha descendido a segunda. A segunda, es triste. Dependíamos de nosotros mismos como decían en los medios. Un empate, un resultado positivo nos mantenía en la categoría… pero no pudo ser. Un gol en el minuto noventa y no sé qué, y otro segundos después de nuestro rival directo nos dejó en segunda. El ritual se volvía a repetir en los partidos decisivos, esos goles en los últimos minutos nos llevan a segunda. Estoy petrificada frente a mi asiento, no sé si irme o esperar a ver quién da la cara ante unas gradas repletas de tristeza, desoladas. Sólo sale el Presidente a un césped que parece haber perdido ese verde alegre, de esperanza, ahora sólo parecen hierbajos marchitos, alineados en una alfombra uniforme que hace escasos minutos era un terreno de juego. Un hombre afligido lo recorre, intentando retener los momentos de gloria que se desvanecen rápidamente a cada paso. Contemplo como el sueño de tantos ha desaparecido de repente, viendo cómo el Presidente deambula, aplaudiendo a una afición que no consigue asimilar lo que está ocurriendo… que no sabe si irse o quedarse…

Salgo del campo, sola, cabizbaja, enfadada… con los jugadores, con el Presidente, con el Rayo, conmigo. Soy una aficionada que no entiende de jugadas, que no entiende de fútbol, sólo entiende de colores, sólo entiende de sentimientos por una ciudad que siempre será un pueblo, soy “la ilusió de tot un poble industrial i llaurador”.

Me cruzo con niños que lloran. Ellos no han conocido nunca un Madrigal sin apenas césped, un Madrigal sin asientos, un equipo con indumentaria azul y amarilla jugando en categorías que probablemente ni conozcan… pero ellos son la afición del Villarreal, el futuro del Villarreal!!!

En todos estos años de triunfo nunca me he hecho socia. Cuando las cosas van bien todo el mundo se sube al carro de la fortuna… mi equipo, mi pueblo no me necesitaban. He estado en todos los partidos importantes en el Madrigal, he compartido cada triunfo y derrota desde el sofá de mi casa, o rodeada de amigos y familiares, vestida de amarillo en peñas y bares. Pero hoy estoy sola, quiero estarlo…

Mi equipo baja a segunda, a esa categoría que llaman de plata…

Desde el descenso estoy presente en cada acto que se celebra en color amarillo. Aplaudo a Senna en el homenaje que se le rinde. “Es de ser bien nacidos ser agradecidos” pienso cuando se descubre la puerta del Madrigal número 19, que a partir de ahora llevará el nombre del jugador. Así es Villarreal, así es su Presidente, así es mi equipo…

Corro para estar en primera fila, cuando se decide homenajear al Presidente en plenas fiestas patronales en la plaza del Ayuntamiento. Quiero dar mi apoyo a un hombre, que ha conseguido que el nombre de mi pueblo sea conocido en todas las ciudades allende los Pirineos, que últimamente he visitado… he dicho que soy de Villarreal, en Atenas, en Santorini, en Roma, en Venecia, en Berlín, en Praga, en Budapest, en París… y en todas y en cada una de ellas han reconocido ese nombre… Champions League, UEFA…

Voy al homenaje que se le rinde en Burriana, ¡en Burriana!, “el poble del costat” enemigo desde tiempos inmemoriales. Pero allí estoy, rodeada de burrianeros que también aplauden al Presidente, que le dan las gracias. Por una noche Fernando Roig ha sido capaz de ¡hermanar a las 2 ciudades!

Ahora, ahora que una ciudad que se niega a serlo, que sigue siendo “un poble”, que mi equipo se va a segunda… no animo a jugadores… no, ellos son una camiseta, nada más… animo a mi pueblo, a mi equipo, a su Presidente… animo “als groguets de cor”… estamos en inmersión como buen submarino que se precie…. pero “tornarem” volveremos a la superficie más amarillos que nunca.

Este año seré socia, pese a un ERE que me tiene a las puertas del paro. Asistiré a todos los partidos y gritaré y animaré como si jugáramos de nuevo en la Liga de Campeones. Porque ahora, cuando los que sólo venían a mi campo a ver fútbol de primera, a estrellas internacionales o a los mejores equipos del mundo… ahora, probablemente, no estarán, ahora estaremos los “borratxos i beatos” vestidos de amarillo.

Llevo unos días tristes y casi sin querer, casi sin darme cuenta tarareo la canción que se ha convertido en el himno de un equipo, de un pueblo que quiere volver a primera…

…quan has tocat el cel i sens de prop l’infer…

es temps de ser valents…

tornarem a ser grans i tornarem quan sortim d’aquesta tempesta que amaguem rere un rostre indiferent pero el cor es fa sentir que TORNAREM!!

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