El día más largo. La noche más corta

SJNoche de San Juan, noche de hogueras purificadoras, noche de deseos inconfesables a las olas del mar que mojaran los pies descalzos de miles de personas. Al caer el sol el fuego de las hogueras empezará su danza bajo la luna llena. Cenaremos entre risas y charlas con las meigas, cortaremos en cientos de pedazos la dulce coca sanjuanera, con sus piñones y fruta escarchada con la que daremos paso a los últimos rituales culinarios para empezar con los rituales mágicos. Minutos antes de las doce rodaremos la hoguera tres veces y en cada vuelta completa tiraremos al fuego cada uno de los tres deseos que soñamos para tiempos venideros. Unos sueñan con el amor, otros sueñan con un trabajo, otros sueñan con un futuro mejor para todos, da igual la clase de sueños que tenga cada uno, lo importante es mantener viva esa alegría y esa esperanza que nos hace seguir adelante. Saltaremos la hoguera entre gritos de alerta y con el corazón alterado por la emoción. Mientras, el reloj sigue su caminar hacia las doce. Correremos con flores blancas de pureza y rojas de pasión hasta la orilla del mar donde nos esperan sus espumosas olas blancas que saltaremos siete veces, y de espaldas lanzaremos al viento anhelos de felicidad en formas florales. Al salir, nuestros cuerpos estarán completamente mojados, y así, sin darnos cuenta, habremos traspasado la barrera de las doce en el momento en el que un castillo de fuegos artificiales llenará nuestros ojos emocionados de miles de colores. Mientras, las flores, los deseos, el fuego y las risas seguirán flotando en el agua y quedaran presas en la brisa esperando que llegue la siguiente… Noche de San Juan.

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