Empezamos

Bueno, bueno. Aquí estoy, delante de una hoja en blanco, mirándola y pensando como puedo llenarla. Sería muy bueno para vosotros lectores que la llenara de cosas interesantes y es lo que voy a tratar de hacer.

He de confesaros que últimamente la famosa inspiración no viene mucho a visitarme, pero quizás sea que yo tampoco la llamo. Así que entre que ella no viene y yo no la busco pues estamos jodidos. Voy a ir rellenando esta impoluta hoja blanca, la teñiré de cositas negras llamadas letras y de este modo voy a ver si la pico, a la inspiración me refiero, y le da por venir a verme y por supuesto a quedarse conmigo un tiempo. Mejor voy a hacer otra cosa, la llamo directamente y que venga… Inspiración ves preparándote que te necesito, así que ponte tus mejores galas o las peores, me da exactamente igual, y ven a mi vera, que entre las dos vamos a poner en marcha esta aventura, y hasta que no vengas no tengo ni pajolera idea hacia donde voy a dirigirla. Sólo estoy segura de una cosa de que algo bueno saldrá, eso, por supuesto.

Han pasado varios días desde que convoqué a la inspiración y mira por donde hoy me ha llegado. No ha sido por correo postal, ni por e-mail, ni por whatsapp ni historias de estas modernas de hoy en día. Simplemente, he ido al cine a ver una película, por cierto que me ha gustado muchísimo, y al llegar a casa me he sentado en mi mesa frente al ordenador y me he puesto a escribir. Oye, que no hay nada como cuando la inspiración te caza, es lo mejor que le puede pasar a alguien que quiera escribir. Bienvenida seas preciosa.

Dicen que cuando se escriben los mejores relatos es cuando estás en esa fase de enamoramiento jilipollas o todo lo contrario, en esa fase de desamor agotador y doloroso. Y no sé exactamente quien lo ha dicho o quien lo dijo, pero he de darle la razón. Creo que cuando una persona está tocada en sus sentimientos, ya sean sentimientos de amor, de dolor, de desilusiones, de desengaños o ¿por qué no? de alegría incontrolada, es cuando sus emociones están a flor de piel y es cuando la mente entra en un estado como de neblinas que hacen que los pensamientos y las emociones más profundas se asomen a ver el mundo real. Esos pensamientos y emociones tan irreales y tan nublados se intentan mezclar con el mundo real y eso es lo que, creo yo, hace un contraste brutal y “voila” te pones ante una hoja en blanco y sin darte apenas cuenta la llenas ¿Será esto lo que se llama inspiración?

Mejor dejo de filosofar y voy al grano. Lo que os digo es que voy a intentar dar lo mejor de mi en este blog, sin necesidad de estar en ninguna fase crucial ni especial de mi vida. Lo único que voy a pretender es que paséis un buen rato con mis artículos y si lo consigo habré cumplido mi objetivo. A veces mis artículos os dibujarán una sonrisa en vuestros labios, pero trambién os advierto que otras veces quizás resbale una lagrima por vuestras mejillas. Lo importante es que mis letras os lleguen de alguna manera y os hagan pasar un rato entretenido.

En definitiva, que tenemos mucha faena por delante y ya veremos que hacemos entre las dos. Inspiración arremángate que… ¡Allá vamos!

Comments are closed.